El varón se encontraba disputando el Torneo de bádminton previo a las fiestas patronales en el Pabellón Deportivo La Nava cuando comenzó a sufrir un fuerte dolor en el pecho que le hizo perder la consciencia. La rápida intervención de Alberto Alonso “Willy”, técnico de Deportes del Ayuntamiento, junto con una policía local de otro municipio, resultaron cruciales hasta que llegaron Policía Local y los servicios sanitarios.
Un año más se estaba disputando el tradicional torneo deportivo de bádminton en los días previos a las fiestas patronales, en esta ocasión en la tarde del 2 de septiembre. En medio de ese ambiente casi festivo, un varón de mediana edad comenzó a sentir un dolor en el pecho que hizo saltar las alarmas en las personas allí presentes. El hombre perdió el conocimiento y en primer lugar, el técnico de Deportes del Ayuntamiento de Laguna, conocido por todos como “Willy”, no dudó en poner en práctica los conocimientos adquiridos unas semanas antes en un curso impartido desde el propio Consistorio a sus trabajadores. Eso le permitió, contando con la ayuda de una agente de policía de otro municipio, comenzar maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) y el uso de un desfibrilador semiautomático para tratar de revertir la situación mientras llegaban los equipos de emergencia, que fueron avisados sobre las 18:40 horas.
Dos patrullas de la Policía Local fueron movilizadas y acudieron al lugar con material de asistencia sanitaria, incluido un desfibrilador semiautomático (DESA). Cuando llegaron, el afectado ya había recibido una descarga mediante el desfibrilador semiautomático disponible en el propio pabellón y se estaban realizando maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP). Los agentes comprobaron que las compresiones no estaban produciendo una respuesta efectiva, por lo que uno de ellos asumió inmediatamente la maniobra de reanimación y continuó con las compresiones torácicas, mientras sus compañeros prestaban apoyo y coordinaban la actuación. Tras varios minutos de intervención, el hombre respondió favorablemente a las maniobras de reanimación, recuperando el conocimiento y presentando signos compatibles con la recuperación de la parada cardiorrespiratoria. Los agentes continuaron prestándole asistencia hasta la llegada de los servicios sanitarios, manteniéndolo en posición lateral de seguridad, vigilando su estado y tratando de mantenerlo tranquilo.
Finalmente, los sanitarios se hicieron cargo del afectado, procediendo a su estabilización y posterior traslado al Hospital Clínico Universitario de Valladolid.
La rápida actuación de los agentes, junto con la intervención inicial de las personas que se encontraban en el pabellón y el uso del desfibrilador disponible en las instalaciones, resultó fundamental para atender una situación de extrema gravedad hasta la llegada de los servicios sanitarios.
