Itinerario senderismo 4

ITINERARIO 4: Ruta del pinar de Los Valles y la ribera del Duero

Distancia: 8.4 km.

Tiempo: 4 horas y media

Dificultad: baja. 

Esta ruta parte de la Avenida de Madrid, desde donde debemos dirigirnos hacia el cementerio y pasar bajo la Nacional 601. Inmediatamente después de rebasar el puente de la autovía encontramos un camino amplio a mano izquierda, camino de los Nogales. Esta pista nos va a llevar apenas sin desviaciones, y a través de un magnífico pinar, hasta la ribera del río Duero.

Apenas a cien metros del inicio del camino nos topamos con un almorrón que cruza perpendicularmente rodeado de vegetación propia de zonas más húmedas como chopos, álamos, rosales silvestres y zarzamoras. Las aves comedoras de insectos también son abundantes.

Una vez rebasado este punto nos adentramos en el Pinar de Los Valles, bosque denso de pino piñonero, con algunas encinas arbustivas, retamas y cantueso. Es destacable la presencia de junco churrero en algunos tramos, así como algunos ejemplares aislados de quejigo.

A medida que avanzamos el pinar se abre ligeramente y la proporción de encinas aumenta. A tramos la avena silvestre es muy abundante. Podemos observar, o escuchar en algunos casos, algunas especies de animales forestales como azor, ratonero común, agateador común, totovía, rabilargo, arrendajo, pico picapinos, picogordo o pinzón vulgar entre las aves, lagartija colilarga, culebra bastarda y culebra de escalera entre los reptiles y zorro, ardilla, tejón y pequeños ratones entre los mamíferos. En otoño abundan los hongos, algunos de ellos comestibles, aunque recomendamos no ingerir ninguna seta si no se está absolutamente seguro de su inocuidad.

Encontramos algunos cortafuegos y caminos que cruzan perpendicularmente al nuestro, entre ellos el camino de Boecillo a La Cistérniga, pero nosotros seguimos sin desviarnos hasta que finalmente el camino gira bruscamente a la derecha, justo en una zona en la que vuelven a aparecer especies vegetales típicas de los sotos. El camino pierde entidad, discurriendo ahora entre tierras de labor a nuestra izquierda y pinar a la derecha. Las zonas abiertas nos permitirán observar algunas aves típicas de estos medios como cogujadas, bisbitas, alondras o, durante el invierno, avefrías.

Este camino termina en otro, el camino de Puente Duero a Tudela de Duero, cuya orientación es perpendicular a la dirección que traemos y que está marcado como GR14 (Gran Recorrido). En este punto, donde abundan las encinas de gran porte, viramos a la derecha en dirección al río, que se aproxima por nuestra izquierda bordeado de chopos, álamos, fresnos, sauces, alisos, rosales silvestres, espinos albares, encinas y pinos. Inmediatamente, tras pasar unos pivotes que limitan el paso de vehículos a motor a la finca, encontramos una balconada natural que se asoma a una amplia curva del río. Más adelante encontramos un camino descendente que nos aproxima a la orilla, hasta una zona abierta desde la que se pueden seguir algunas sendas. En el río podemos descubrir el vuelo de aves acuáticas como garza real, cormorán grande, ánade real o martín pescador.

Si hemos decidido realizar el paseo por las sendas de la orilla, debemos ahora retroceder sobre nuestros pasos y ascender de nuevo para reencontrar el camino de Puente Duero a Tudela de Duero y proseguir nuestra ruta. Ahora caminamos entre tierras de labor en dirección a la finca Coto Castillejo, que se divisa al fondo. En su inicio el camino aparece bordeado por zarzamoras y espinos, para dar paso más adelante a numerosos almendros. Hay que mencionar que las riberas del río están incluidas en la RED Natura 2000 bajo la figura de LIC (Lugar de Interés Comunitario) denominado Riberas del Río Duero y Afluentes.

Una vez en la finca debemos continuar por el camino de Puente Duero a Tudela de Duero que sale a la derecha antes de la primera nave, dirigiéndonos a un pinar en cuyo inicio aparecen algunos ejemplares de encina de grandes dimensiones. En la finca se alzan varias construcciones, ahora abandonadas, que son utilizadas por lechuzas y mochuelos como lugar de nidificación y descanso. Continuamos nuestro camino y llegamos hasta unas puertas metálicas que nos indican la salida de la finca. Una vez fuera continuamos de frente, por el camino de Castillejo, ignorando el camino marcado como GR14, transitando ahora entre dos zonas repobladas con pinos.

Cruzamos el camino de Boecillo a la Citérniga y dirigimos nuestros pasos hacia un pinar humilde, lo rebasamos y caminando entre huertas, tierras de labor y construcciones llegamos al inicio del camino. Solamente nos queda pasear hasta el pueblo por la Avenida de Madrid.