Itinerario senderismo 2

ITINERARIO 2: Ruta de La Acequia y Bosque Real

Distancia: 8,8 km.

Tiempo: 4 horas y media

Dificultad: baja a pie y media en bicicleta.

Comenzamos en la Plaza de la Fuente, junto a la Avenida de Madrid, y caminamos en dirección sur hasta llegar a la acequia, cuyas aguas salvan el asfalto mediante un sifón. Aquí, en el punto considerado como el Km. 0 de la acequia, encontramos un panel indicando el su recorrido y la situación de los lugares habilitados para hacer ejercicios físicos.

En este punto encontramos una senda para las bicicletas y otra para peatones. Debemos girar 90 grados a la derecha y dirigirnos aguas abajo, en un agradable pasillo de vegetación. Seguiremos el trazado de la acequia durante 3,7 kilómetros, hasta casi llegar al lugar donde se devuelven las aguas sobrantes al río Duero.

En la acequia se suceden los sifones, los puentes, las estructuras para regular y repartir las aguas, y las pequeñas compuertas, llamadas “chapas”, que impiden o permiten el paso de agua hacia los “almorrones”.

Ambas orillas están orladas de chopos entre los que se entremezclan majuelos, zarzamoras, rosales silvestres, torviscos y esparragueras así como pinos, sauces, falsas acacias, algunas encinas, fresnos y árboles frutales (principalmente nogales, cerezos y manzanos). Algunas plantas trepadoras como la madreselva y la nueza negra -sus bayas, del mismo color, son tóxicas- se encaraman por los troncos y ramas de los anteriores.

Al poco de comenzar el recorrido, en el lugar donde cruza el camino del Bosque, encontramos la antigua “casa del guarda de la acequia”, persona encargada de vigilarla y de regular el reparto de aguas. En la actualidad, es el lugar de ubicación de la “Ciclo Oficina” para alquiler de bicicletas.

Encontramos multitud de pequeñas “aves insectívoras”, lavanderas, mosquiteros, carboneros, papamoscas, petirrojos, chochines, mitos y herrerillos, aves como rabilargos, mirlos, abubillas, pitos reales y picos picapinos. Las ranas comunes y algunas inofensivas culebras de agua pueden sorprendernos también.

Poco antes de llegar a la asfaltada “Cañada de las Lobas”, próxima a un pequeño salto de agua realizado en ladrillo, podemos ver a nuestra derecha un ejemplar de sabina albar. Más adelante encontraremos un sifón que salva la citada cañada, para continuar nuestro paseo hasta llegar al lugar en que las aguas se reparten hacia la acequia de Puente Duero (derecha). En este punto la senda de peatones y la de bicicleta se unen, compartiendo uso a partir de aquí. Continuamos de frente e iniciamos un pronunciado descenso. Cuando corre agua podemos percatarnos como la acequia, debido a las sucesivas extracciones, reduce su caudal a medida que nos aproximamos al río Duero.

Al final del recorrido, en el cruce con el asfaltado camino de Puente Duero a Tudela de Duero, carretera del polígono industrial Las Lobas, aparece a nuestra izquierda un humedal donde es posible observar algunas aves acuáticas, como gallineta, rascón, garza real, ánade real o zampullín chico. También es el lugar de reproducción de algunas especies de anfibios como sapos comunes o tritones. En la carretera antes mencionada viramos a la izquierda hacia el polígono industrial, no sin antes desviarnos unos metros a la derecha, cruzar el asfalto y dirigirnos por una senda bien marcada al lugar en el que las aguas de la acequia se precipitan al Duero entre olmos, sauces y alisos. El amplio “Mirador del Río Duero” aquí instalado nos permitirá disfrutar cómodamente de este entorno.

Una vez de vuelta retomamos el camino hacia el polígono, dejando a nuestra derecha algunas zonas húmedas reconocibles por la presencia de juncos. Una vez hemos llegado al matadero continuamos por el camino de los Frailes, camino que sale de frente, transitando ahora entre tierras de cultivo y dejando a nuestra derecha la Vega de Porras y, al fondo, el Monte de Boecillo poblado de encinas. Tras rebasar una balsa de riego circundada de carrizo y espadaña, dirigimos nuestros pasos hacia las naves agrícolas que se ven al borde del camino. Una vez rebasadas éstas encontramos un cruce con un poste indicador de GR 14, en el que se señalan las direcciones de Puente Duero, Simancas, Herrera de Duero y Tudela de Duero. Aquí debemos girar a la izquierda, por el camino de la Aceña, para caminar ahora por el pago El Terradillo entre tierras de labor, fincas y huertas, hasta llegar a una carretera asfaltada que cruza en perpendicular.

A nuestra derecha se yergue el Convento del Abrojo, de cuya construcción original podemos ver un poco más adelante restos de muros, la bodega y la Fuente de San Pedro Regalado, y más allá una cerca de piedra con almenas denominado Bosque Real, lugar de esparcimiento de reyes como los Reyes Católicos o Felipe II. Atravesamos la carretera y proseguimos de frente por el camino de la Aceña, en dirección al pueblo, encarando un ascenso, por el camino de Prado Naval, de  que nos devuelve a la cota de la acequia. Cruzamos ésta muy cerca de la casa del guarda, continuamos de frente hasta las primeras edificaciones del casco urbano, en las proximidades del Edificio Multiusos de Seguridad, por la Avenida de Rafael Alberti.