Itinerario senderismo 1

ITINERARIO 1: Ruta del Pinar de Laguna y La Acequia

Distancia: 6.9 km.

Tiempo: 3 horas y media.

Dificultad: baja.

Este recorrido comienza en la plaza de toros, pasando junto al recinto ferial, hacia el “Punto Limpio” por la calle Cañada Nava del Pinar. Una vez rebasadas las instalaciones giramos a la izquierda, por la Senda del Álamo, que aparece jalonada en su margen derecho de árboles frutales (almendros, higueras, perales y membrilleros).

Momento apropiado para observar algunas especies de gorriones, estorninos,  urracas e incluso algún ejemplar de cernícalo vulgar. 

Pronto encontramos una balsa de riego, una arqueta de reparto y un “almorrón” que pasa por debajo del camino. Seguimos en dirección al pinar, junto a matas dejunco churrero a la izquierda, por la cercanía del agua a la superficie. Aquí también podremos observar un ejemplar de taray, especie arbórea típica de terrenos húmedos y algo salinos. Al fondo aparece la masa de pinos, mixta depino piñonero y pino resinero.

Ya en el pinar dejamos una zona cultivada a la izquierda y un poco más adelante, a la  derecha, dos grandes ejemplares de morera. Tras rebasar un pequeño claro encontramos una bifurcación en la que aún se mantiene un antiguo mojón. En este punto giramos a la derecha, comenzando aquí un largo tramo que discurre a través del pinar por el camino Viejo de Puente Duero. Especies vegetales de gran interés jalonan el camino, como el espino albar, el jazmín, el torvisco, la esparraguera y la retama.

Entre los pinos aparecen matas de avena loca y algunos ejemplares de encina. También podemos ver y/o escuchar algunos animales, aves como rabilargos, picos picapinos, pinzones vulgares, carboneros comunes, carboneros garrapinos, herrerillos capuchinos y abubillas; mamíferos como corzos, zorros, erizos, ardillas y comadrejas; y lagartijas colilargas, culebras bastardas y culebras de escalera como representantes de los reptiles.

En la siguiente bifurcación debemos seguir por la izquierda y un poco más adelante, a la altura de un cruce con una cadena, continuamos recto. También ignoramos el siguiente desvío que sale a la derecha. Esta es la zona de mayor complicación por la cantidad de cruces que encontramos, pero siempre debemos seguir el camino principal y más recto.

Al llegar a la altura de un mojón de monte público aparece una nueva bifurcación, continuando nosotros por el camino de la derecha hasta que, a unos cien metros, éste finaliza. Aquí cruzan perpendicularmente una pista de buen firme y, adyacente a ésta, un cortafuegos. En este punto giramos 90 º a la izquierda y descendemos ligeramente en dirección a la acequia de Puente Duero, cuyo trazado se intuye por la línea de chopos que se entrevé al fondo. En este tramo el pinar es abierto y abunda la avena loca, el encinar se va regenerando, y las carrascas –encinas pequeñas- van adquiriendo porte arbóreo.

Una vez en la acequia encontramos un vallado y un sifón que salva el camino. Sin llegar a rebasar la acequia giramos a la izquierda para seguir la modesta senda que discurre pegada a la valla metálica. Este tramo, aparece orlado de chopos y de una exuberante vegetación arbustiva acompañante. Asimismo, la humedad favorece la presencia de insectos y, por consiguiente, de aves como petirrojos, mosquiteros, papamoscas, zarceros, currucas o ruiseñores. 

Al finalizar el vallado podemos continuar nuestro recorrido bien por la acequia o bien por el camino de Puente Duero, también conocido como camino de los Palos, que vemos a la izquierda. Si nos dirigimos por la acequia, podemos observar algunas estructuras que fueron construidas con el fin de regular las aguas, repartirlas o salvar vías públicas (sifones), y que ahora se encuentran en desuso. Un poco más adelante, en el lugar en que se reencuentran el camino y la conducción de agua, las bicicletas deben continuar por el camino bordeado de zarzamoras que discurre a la derecha, hasta que pasado un trecho ambos itinerarios se cruzan de nuevo. A partir de este lugar, fácilmente reconocible por la presencia de un sifón de grandes dimensiones, seguimos la amplia pista que, atravesando una chopera y un pequeño pinar, nos lleva directamente hasta el pueblo entre tierras de labor, huertas y terrenos baldíos. Llegaremos al casco urbano por la Avenida de Rafael Alberti.