A dos kilómetros del pueblo se hallan los restos del antiguo Monasterio de los Franciscanos en el termino conocido como El Abrojo, también llamado Scala Coeli, porque según cuenta la tradición, durante el tiempo en el que S. Pedro Regalado ejerció la prelacía, San Francisco bajaba por las noches del cielo por una escalera para bendecir el lugar. Junto al convento se edificó un Palacio Real al que acudían los Reyes de Castilla cuando querían salir a descansar fuera de Valladolid. Sus aposentos acogieron a los Reyes Católicos y a su nieto Carlos V, después de visitar a su madre en Tordesillas. Felipe II que definió a Laguna como un "sitio muy alegre por estar sobre el Duero y tener muchos pinares abundantes en toda caza", mandó comprar las tierras de los alrededores para ampliar el recinto, hoy todavía amurallado, con independencia del convento. Los documentos de la época narran como el monarca se recluyó en el Abrojo para llorar la muerte de su esposa Doña María de Portugal. El día 9 de abril de 1624 se declaró un gran incendio que destruyó el convento y el palacio, reedificándose enseguida el convento, pero las obras correspondientes al Palacio, no se hicieron hasta 1630. Inundaciones posteriores asestaron duros golpes al convento del que hoy solo se conservan algunos restos.
A partir de la llegada del Conde Ansúrez a Valladolid, LAGUNA DE DUERO figura en gran número de documentos, honrándola con sus estancias y atenciones, entre otros monarcas, Alfonso IX de León, Fernando III "El Santo", Juan II, Los Reyes Católicos, Carlos I, Felipe II, Felipe III y Fernando VII, atraídos principalmente por las grandes virtudes que se practicaban en el Monasterio de "El Abrojo", lugar de residencia de San Pedro Regalado, patrono de la Archidiócesis de Valladolid y del gremio del mundo taurino en general.Aquí estableció el Emperador Carlos V un palacio, en vecindad con el monasterio, pues le encantó el lugar. El palacio contaba asimismo con un amplio bosque de recreo. En la sección del Patronato Real se conservan una serie de papeles fechados entre febrero de 1554 y agosto de 1555, que documentan la adquisición de terrenos en el término de Laguna de Duero para convertirlos en finca de recreo y Bosque Real, y que hablan de las primeras repoblaciones forestales en España con especies industriales, todo ello suficientemente documentado.
 Bosque Real |
Del Bosque Real y del Palacio, en la actualidad tan sólo queda la cerca de piedra a la cual se hallan adosados sus correspondientes cubos almenados. Tiene una longitud de 7.654 pies, una portada de entrada con el escudo de los Reyes Católicos y un palacete o refugio de cazadores con el mismo escudo de los Reyes Católicos. Actualmente del convento se conservan restos de sus muros, la bodega, la fuente llamada de S. Pedro Regalado y una alberca desde la que San Pedro regaba su huerto.